SWIFT apuesta por blockchain: un proyecto piloto comienza en la plataforma Linea

Atrás El sistema de pago internacional SWIFT, que atiende a más de 11,000 instituciones financieras en 200 países, ha comenzado a implementar un proyecto piloto para integrar tecnologías blockchain en su infraestructura. Según The Big Whale, se eligió la plataforma Linea para el experimento: una red L2 escalable basada en Ethereum, desarrollada por ConsenSys, que está a la vanguardia de muchas soluciones clave en el ecosistema Web3.

Este paso significa no solo una actualización técnica, sino un posible cambio en el paradigma de los acuerdos globales: de un modelo centralizado a una arquitectura híbrida que combina protocolos bancarios tradicionales y herramientas de finanzas descentralizadas (DeFi).

¿Por qué Linea? Privacidad, compatibilidad y el ecosistema de Ethereum

La elección de Linea no es accidental. A diferencia de muchas otras soluciones L2, la red enfatiza la privacidad de las transacciones: un requisito críticamente importante para el sector bancario. Al mismo tiempo, Linea es completamente compatible con la Máquina Virtual de Ethereum (EVM), lo que simplifica la integración de contratos inteligentes existentes y aplicaciones DeFi.

Cabe destacar que Ethereum sigue siendo el hogar de más del 50% de todos los stablecoins y el 70% de la actividad DeFi (según los datos de DeFi Llama para 2025). Los bancos que participan en el piloto obtienen acceso a un entorno probado, líquido y regulado: a diferencia de los experimentos con blockchains propietarias realizados anteriormente por, por ejemplo, JPMorgan (JPM Coin) o HSBC.

¿Quién está involucrado en el experimento?

Más de diez de los bancos más grandes del mundo participarán en las pruebas, incluidos el francés BNP Paribas y el estadounidense BNY Mellon: una de las instituciones financieras más antiguas de EE. UU., que ha estado invirtiendo activamente en activos digitales desde 2021. Los participantes planean no solo adaptar el protocolo de mensajería para blockchain, sino también explorar la integración de stablecoins, como USDC o EURC, en los acuerdos interbancarios.

Curiosamente, los stablecoins: activos criptográficos vinculados a monedas fiduciarias, se están convirtiendo en un puente entre las finanzas tradicionales y blockchain. Según Chainalysis, el volumen de transacciones en stablecoins en 2024 superó los $11 billones, comparable con el volumen anual de SWIFT en algunas monedas.

“Token interbancario”: el siguiente paso para SWIFT

Según The Big Whale, SWIFT está desarrollando simultáneamente su propio token interbancario, que podría convertirse en una herramienta universal para los acuerdos en el nuevo sistema híbrido. Esto se asemeja a iniciativas de otros reguladores: por ejemplo, el Proyecto mBridge, lanzado por el Banco de Pagos Internacionales (BIS) en colaboración con los bancos centrales de China, los EAU, Tailandia y Hong Kong, ya ha probado con éxito las CBDCs (monedas digitales de bancos centrales) para pagos transfronterizos.

Sin embargo, el enfoque de SWIFT es fundamentalmente diferente: en lugar de crear una nueva moneda, el sistema busca adaptar la infraestructura existente a las capacidades de blockchain mientras mantiene el control y la compatibilidad con los procesos actuales.

¿Por qué los bancos necesitan blockchain? Velocidad, transparencia, programabilidad

Los principales motivos del interés de SWIFT en los libros de contabilidad distribuidos son la reducción del tiempo de procesamiento de pagos (de varios días a minutos), el aumento de la transparencia y la posibilidad de implementar dinero programable. Por ejemplo, los contratos inteligentes pueden ejecutar automáticamente los términos de un acuerdo: retener fondos hasta que se confirme la entrega de bienes o distribuir pagos según reglas preestablecidas.

Esto es particularmente relevante en el contexto de la creciente demanda de pagos transfronterizos instantáneos: según las previsiones de McKinsey, su volumen alcanzará los $250 billones por año para 2027. Los sistemas tradicionales, incluido SWIFT GPI, ya están luchando por satisfacer las crecientes demandas del mercado.

No una revolución, sino una evolución

A pesar de la magnitud de las ambiciones, el proyecto sigue siendo exploratorio por ahora. Sin embargo, ya ha unido a un grupo de instituciones financieras líderes que lo ven como una oportunidad estratégica para prepararse para el futuro: ya sea una descentralización total o un modelo híbrido de “fiat + blockchain”.

Como señalan los expertos, SWIFT no está tratando de competir con el mercado de criptomonedas; más bien, está integrando sus mejores prácticas en el sistema establecido. Esto podría servir como un ejemplo de cómo las finanzas tradicionales y Web3 pueden encontrar un terreno común: no a través de la confrontación, sino a través de la cooperación.

Contexto: SWIFT y activos digitales: un viaje de años

En 2023, SWIFT lanzó un proyecto para la compatibilidad con varias blockchains, incluidas Ethereum, Polygon y XRP Ledger. En 2024, siguió un anuncio sobre la prueba de transacciones con activos digitales, incluidos bonos y acciones tokenizados. El piloto actual en Linea es una continuación lógica de esta estrategia destinada a crear un puente universal entre los mundos financieros clásicos y digitales.

En un contexto donde incluso instituciones conservadoras como la Reserva Federal de EE. UU. y el Banco Central Europeo están explorando activamente las CBDCs, los pasos de SWIFT no parecen un experimento, sino una adaptación necesaria a una nueva realidad.